Cáncer Infantil / Tipos de Cáncer en la Infancia y Adolescencia

Hematopatías malignas o cáncer en la sangre.

Hay dos tipos de Hematopatías malignas o cáncer en la sangre: las leucemias y los linfomas. Ambos constituyen los dos tipos de cáncer más frecuentes en los menores de 18 años de edad. Las células malignas de las leucemias y los linfomas se originan en la medula ósea (lugar donde nacen estas células).

Leucemias Agudas

Se dividen en dos grandes grupos: Leucemia Linfoblástica Aguda o LLA, que corresponden al 75% de las leucemias agudas, y las leucemias mieloides agudas que corresponden al 25% restante.

Ambas comparten signos y síntomas como fiebre persistente e inexplicable, palidez, pérdida de peso sin causa aparente, fatiga, dolor en huesos, sangrado de nariz y/o encías, aumento de tamaño de los ganglios linfáticos en diferentes partes del cuerpo como: cuello, axila, ingles, entre otros, aumento de tamaño del hígado y del bazo, hinchazón testicular.

Las leucemias linfoblástica tienen generalmente un tratamiento de 2 y medio años de duración; con aplicación de quimioterapia y en algunas situaciones el empleo de radioterapia. En el mundo se considera que hasta el 75% llegarán a ser curadas.

Las leucemias mieloides tienen un tratamiento diferente ya que la duración del tratamiento es menor. Se ha alcanzado cura hasta en un 50% de los pacientes.

Leucemias Crónicas

Son neoplasias malignas de la sangre, poco frecuentes en niños, hasta 4 de cada 100 leucemias corresponden a este tipo. Es una enfermedad más común en adultos, sobre todo en mayores de 50 años. Este tipo de leucemias pueden representarse sin signos ni síntomas característicos de forma inicial. Puede haber palidez, aumento de temperatura, sangrados y malestar general. Se puede encontrar aumento de tamaño del hígado y del bazo, entre otros. El tratamiento es largo y puede llegar a requerir trasplante de médula ósea o de células progenitoras hematopoyéticas.

Linfomas

Es un cáncer que se deriva de las células del tejido donde nacen las defensas llamado tejido linfoide, o de las células que están dentro de los ganglios linfáticos. Al iniciar el cáncer, el paciente puede presentar aparición de bolitas en el cuello, axilas o ingles, cansancio o debilidad, fiebre o escalofríos, sudoración por la noche, disminución de peso, dolor en los músculos. Hay otros signos y síntomas menos frecuentes como dificultad para respirar o crecimiento anormal de algún testículo. El tratamiento consiste en aplicación de quimioterapia y radioterapia.

Tumores Sólidos

Tumores del sistema nervioso central

Es el cáncer que se origina en el cerebro y existen varios tipos. Pueden presentarse con aumento de tamaño de la cabeza (si son niños muy pequeños), dolor de cabeza, problemas para caminar, vómitos, asimetría facial (boca chueca, ojos caídos), problemas en la visión (visión doble o borrosa), convulsiones (ataques), irritabilidad, alteraciones del equilibrio y cambios de personalidad. Para confirmar la presencia de un tumor en el sistema nervioso central es indispensable realizar estudios de imagen, ya sea por tomografía axial computada (TAC) o resonancia magnética (RM). La posibilidad de curar estos tumores depende del tipo de tumor, el lugar en el cerebro donde se encuentre y si fue o no posible retirarlo por completo con la cirugía.

Osteosarcoma

Es el cáncer que se origina del hueso. Es más común en adolescentes. Se localiza más frecuentemente en pierna y brazo. El signo de alarma más frecuente que se puede presentar es dolor en el hueso afectado persistente y progresivo a pesar del uso de analgésicos, aumento del tamaño con y sin antecedente de golpe o contusión dificultad para el movimiento de la extremidad o cojera, pérdida de peso, entre otros. En ocasiones puede ser confundido con infección local o resultado de algún golpe por lo que se demora el tratamiento. Las posibilidades de cura dependen de lo avanzado de la enfermedad, la invasión a otros órganos y de cómo el paciente responda al tratamiento.

Retinoblastoma

Es el tumor que se origina en el interior del ojo. Aparece antes de los 4 años de vida. E puede sospechan cuando el centro del ojo en lugar de verse negro o rojo se ve blanco (ojo de gato) inclusive en algunas fotografías se puede notar o en la consulta de rutina del pediatra. Se puede sospechar de Retinoblastoma si el paciente tiene más de 6 meses de edad y sigue haciendo bizcos, disminución de la visión o si presenta aumento de volumen del ojo, acompañado o no de dolor.

Tumor de Wilms

Es el tumor maligno que nace de las células del riñón y aunque no es el único, si es el más frecuente. Es más común en niños de 2 a 4 años, se puede sospechar de este tumor al encontrar problemas como aumento del tamaño y/o dolor de abdomen, sangre en la orina, fiebre, palidez, disminución del apetito y aumento de la presión arterial.

Neuroblastoma

Es un cáncer que nace a partir de las células que están en un órgano llamado glándulas suprarrenales (encargadas además de producir, de regular la producción de hormonas) y una parte del sistema nervioso que se encuentra en el cráneo y médula espinal.

Normalmente se presenta como un cúmulo de células malignas o tumor que crece en diferentes partes del cuerpo (regularmente a un costado de la columna vertebral). Además del tumor, el paciente puede tener disminución de peso, disminución del apetito, debilidad, cansancio, aparición de bolitas en cuello o axilas, dolor de huesos, sudoración exagerada, aumento de temperatura, entre otros. No es raro que se presente con metástasis y ello disminuye las posibilidades de curarlo.

Hepatoblastoma

Es el cáncer del hígado más frecuente en los niños predomina en menores de 4 años y se manifiesta por aumento de volumen y/o dolor abdominal, en etapas avanzadas puede acompañarse de fiebre, pérdida de peso e ictericia (coloración amarilla de la piel).

Sarcomas de partes blancas

El más común de los tumores malignos de este tipo es el rabdomiosarcoma (originado en el músculo), y aparece principalmente entre los 2 y 5 años de edad, puede aparecer en cualquier parte del cuerpo donde exista músculo (cabeza, cuello, abdomen, extremidades y tronco) en orden de frecuencia. Al momento de presentarse se puede notar crecimiento de la parte donde se encuentra o se puede ver una bola (tumor), la parte afectada puede estar de color rojo, hinchada, puede haber dolor en el lugar donde se encuentra el tumor y en algunos casos los pacientes refieren orinar con sangre, dificultad para respirar, defecar u orinar. Los síntomas dependen de donde se localice el tumor.

Histiocitosis

Es una enfermedad que se caracteriza por una actividad descontrolada de un tipo de células llamadas histiocitos que en condiciones normales se encargan del sistema de defensa de nuestro cuerpo. Esta respuesta anormal provoca que haya un incremento en el número de estas células. Se puede presentar con problemas en la piel, cuero cabelludo, oídos, alteraciones en los huesos, con mayor frecuencia los de la cabeza, daño en la médula ósea y provoca el aumento de volumen de órganos como los ganglios, bazo e hígado. Esta enfermedad se incluye en los problemas que un Hematólogo u Oncólogo Pediatra debe manejar porque para su control es necesaria la aplicación de quimioterapia. La duración del tratamiento varía de acuerdo a cada paciente y al médico tratante, pero va desde meses hasta un año.

Otros tipos de cáncer

Existen otros tumores que aunque menos frecuentes pueden compartir los mismos síntomas, en cuyo caso tampoco deberá retrasarse la atención médica adecuada; como son:

  • tumores de ovario,
  • tumores de células germinales,
  • otros tumores renales no Wilms,
  • carcinoma gastrointestinal,
  • glioma,
  • melanoma, entre otros.
  • tumores de ovario,