Donativos / Donaciones de Sangre

¿Porqué ser donante de sangre?

Donar Sangre: Un gesto Solidario y una Responsabilidad Social:

La sangre hasta hoy es irreemplazable, no existe sangre artificial ya que no puede ser reproducida en laboratorio alguno. Varios componentes sanguíneos, en particular los celulares, como así también sus funciones, son demasiado complejos para ser "fabricados".

Por lo tanto, tomando en cuenta que no existe adelanto científico capaz de reemplazar a la sangre y que tan solo el hombre la produce para el hombre, es que apelamos a la donación altruista de sangre como única alternativa para ciertos pacientes. Además, dar sangre es dar vida en vida y varias veces en la vida.

Diferentes modalidades de donación de sangre:

  • Sangre Total: es la donación más corriente, el procedimiento dura alrededor de 10 minutos y se extrae una unidad aproximadamente de 450 ml.
  • Aféresis: consiste en extraer y seleccionar las plaquetas de un donante con un equipamiento especial que devuelve a la circulación sanguínea los otros elementos. Esto permite dar a los enfermos que padecen algún tipo de hemorragia, cantidades importantes de plaquetas. Este procedimiento dura aproximadamente 2hs.
  • Plasmaféresis: consiste en extraer solamente el plasma del donante y se restituyen los glóbulos y las plaquetas. Este procedimiento dura aproximadamente 40 minutos. Permite extraer una cantidad de plasma más importante que a partir de una donación de sangre total. Esta donación responde a necesidades específicas y múltiples: accidentes, quemaduras graves, hemofilia, prevención y tratamiento de enfermedades infecciosas.

¿Quiénes pueden donar sangre?

Podrán donar sangre aquellas personas que cumplan con los siguientes requisitos:

  • Tener entre 18 y 65 años.
  • Pesar más de 50kg.
  • No tener antecedentes personales de hepatitis viral, alteraciones en el funcionamiento del corazón y/o hipertensión.
  • No padecer ni haber padecido ninguna enfermedad transmisible a través de la sangre.
  • Al momento de donar sangre no tener síntomas tales como: dolor de garganta, diarrea, dolor de muelas o fiebre; ni estar bajo tratamiento contra infecciones en la semana anterior a la donación (antibióticos, analgésicos o anti-inflamatorios).

Donar sangre no representa ningún riesgo para aquellas personas que cumplan con las condiciones establecidas. Se utiliza material descartable, estéril y de uso único.

El procedimiento se basa en normas internacionales de la Organización Mundial de la Salud y de la Asociación Americana de Bancos de Sangre. Por eso, la extracción de sangre se realiza bajo las más rigurosas condiciones de higiene que garantiza la seguridad.

Para verificar si un donante es apto, se analiza su sangre y se efectúa un cuestionario en una entrevista confidencial. El organismo se recupera rápidamente tras la extracción, y pronto está en condiciones de dar sangre nuevamente.

Marco ético que rige la donación voluntaria de sangre

Voluntario: hay una diferencia sustancial entre la donación por reposición, que implica en cierto modo una presión social y la donación voluntaria. Difícilmente una persona pueda negarse a donar sangre cuando surge una necesidad en su familia o en su núcleo de amigos, o colegas de trabajo. En cambio, el donante voluntario, es aquella persona que por diferentes razones, comprendió que el otro tiene una necesidad, y donar sangre puede ser un modo de responderle al prójimo. Esto significa que luego de una elaboración, tomó el compromiso de donar sangre de manera sostenida durante el curso del año.

Gratuito: no se debe recibir ningún tipo de compensación económica por donar sangre. Esto, además de sustentarse en una base moral, responde a una cuestión de seguridad transfusional. Hay personas que, según criterio médico, no pueden donar sangre porque podría implicar un riesgo para el receptor. En caso de tener una motivación económica, difícilmente responda con veracidad al cuestionario confidencial que precede la donación de sangre.

Anónimo: La donación de sangre es universal y esto nos lleva a una reflexión acerca de no tener en cuenta "para quién" sino, que simplemente "hay alguien" con una necesidad imperiosa de sangre para poder continuar con su tratamiento, para poder afrontar una cirugía o para estabilizar una situación de emergencia debido a un accidente.

Por eso, es indistinto que sea un hombre o una mujer, un niño o un adulto, lo importante es registrar que hay una persona que para poder seguir adelante necesita una transfusión de sangre. El anonimato tiene una doble función: el receptor no conocerá la procedencia de la sangre que le han transfundido y el donante no tendrá acceso a conocer la identidad del receptor. Esto responde, entre otras cosas, a la confidencialidad de la información.

Desinteresado: también por razones de seguridad transfusional, el único gran incentivo que debe tener la donación de sangre es la gratificación personal luego de haber sido un vehículo para colaborar a salvar la vida de una persona. Esto responde a que en caso de que el donante tenga otra motivación, difícilmente responda con total veracidad al cuestionario confidencial y sé autoexcluya.

¿Porqué es importante donar sangre?

Las donaciones de sangre contribuyen a salvar vidas y a mejorar la salud. He aquí algunos ejemplos de personas que precisan transfusiones:

  • las mujeres con complicaciones obstétricas (embarazos ectópicos, hemorragias antes, durante o después del parto, etc.);
  • los niños con anemia grave, a menudo causada por el paludismo o la malnutrición;
  • las personas con traumatismos graves provocados por accidentes; y
  • muchos pacientes que se someten a intervenciones quirúrgicas, y enfermos de cáncer.

También se precisa sangre para realizar transfusiones periódicas en personas afectadas por enfermedades como la talasemia o la drepanocitosis; asimismo, se utiliza para la elaboración de diversos productos, por ejemplo factores de coagulación para los hemofílicos.

Existe una necesidad constante de donaciones regulares, ya que la sangre sólo se puede conservar durante un tiempo limitado y luego deja de ser utilizable. Las donaciones regulares de sangre por un número suficiente de personas sanas son imprescindibles para garantizar la disponibilidad de sangre segura en el momento y el lugar en que se precise.

La sangre es el regalo más valioso que podemos ofrecer a otra persona: el regalo de la vida. La decisión de donar sangre puede salvar una vida, o incluso varias si la sangre se separa por componentes –glóbulos rojos, plaquetas y plasma–, que pueden ser utilizados individualmente para pacientes con enfermedades específicas.

Día Mundial del donante de sangre

14 de junio

La OMS eligió el 14 de junio como el día dedicado a reconocer a los millones de personas que, al donar sangre, salvan vidas y mejoran la salud del prójimo. Este Día Mundial pone de relieve la importancia de donar sangre periódicamente para prevenir la escasez en hospitales y clínicas, sobre todo en los países en desarrollo, donde las reservas son exiguas. De los 80 países del mundo con un bajo índice de donaciones de sangre (menos de 10 donaciones por cada 1 000 personas), 79 son naciones en desarrollo.

Este evento anual, que tiene por principal objetivo motivar a más personas a que se hagan donantes, está dedicado a demostrar que los sistemas y las políticas de salud son eficaces para hacer que las transfusiones sanguíneas resulten seguras y accesibles a la gente en todo el mundo.

El viaje de la sangre: dá otra vida

Junio de 2012, OMS

La sangre es indispensable para la vida. A pesar de los esfuerzos constantes, tendrán que transcurrir todavía muchos años antes de que la sangre artificial pueda sustituir ampliamente a la sangre humana donada. Para que una nación pueda obtener toda la sangre que necesita basta con que del 1% al 3% de su población sea donante.

Los donantes voluntarios son la fuente más segura de sangre, si los comparamos con quien dona sangre a sus familiares en situaciones de emergencia o a quienes lo hacen a cambio de dinero. La OMS recomienda que todos los países, para atender sus necesidades, tiendan a instituir un sistema de donaciones voluntarias regulares. Es fundamental que todas las naciones dispongan de una base estable de personas sanas que donen sangre con regularidad.

El viaje de la sangre, desde la donación hasta la transfusión, es complejo porque antes de poder utilizarse tiene que ser analizada, almacenada y transportada. Los servicios de transfusión tienen ante sí el desafío de suministrar sangre que sea segura y en cantidad suficiente para atender la creciente demanda.

Este reportaje fotográfico describe el viaje de la sangre desde el donante hasta el receptor.